sábado, 30 de mayo de 2009

El Matrimonio una vocación

El Ser humano, varón o mujer es un ser sociable por naturaleza. Nadie puede vivir solo fuimos creados para compartir con otros por eso tenemos dos brazos, dos ojos, dos oídos y una sola boca.
Esta naturaleza nuestra tiene un origen divino, Dios siendo Dios se muestra una comunidad de personas, Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo una comunidad de personas cuyo amor no queda encerrado en ese circulo sino por lo contrario desborda en la creación donde explaya su amor a todos los hombres, tal ese es amor que entrego al hijo para nuestra salvación.
El Matrimonio es un llamado de Dios, una convocación de su amor y como llamado de Dios y elección suya no todos estamos llamados a esta vocación.
Me permito describir algunos elementos de aquellos que han sido llamados: Una gran capacidad de amar, Tolerancia para aceptar la diversidad y las diferencias, capacidad para convivir con otra persona, generosa, preocupada por el otro, arriesgada, fiel a la palabra dada, persona capaz de proyectarse a un futuro, capaz de vivir en las buenas y en las malas y una gran capacidad para arriesgar. A lo mejor tendrían que decir otras tantas características.
A las parejas aquí presentes les reto a medir si tienen estos elementos o hay que trabajarlos.
En la experiencia como sacerdote tengo que decirles que hay muchas personas que no valen para una vida matrimonial por que tienen otras búsquedas en sus vidas.
¿Pero que hacer si ya estoy casado y con hijos? ¿Y no caí en cuenta de todas estas cosas? Pues no es tiempo para desanimarse sino más bien para trabajar en adquirir esas realidades en mi persona pues con estas cosas no nacemos sino las aprendemos en la vida.
Cada uno de nosotros tiene que pensar que tiene una vocación, una razón por la cual estamos aquí en este instante, nadie nace por casualidad, aun aquellos niños que no han sido planificados, y que falló el calendario, tienen un fin. Ojo que llamo fin y no destino, porque en primer lugar no lo sabemos y además cada uno de nosotros puede trazarse esa meta y ser realmente esa persona realizada.
El Matrimonio es una vocación en la cual nos podemos sentir plenamente realizados y felices. El Matrimonio debe llevar a la realización plena de la personas y a integrarse con el ser amado. “Y dijo Dios no es bueno que el hombre este solo, hagamos alguien a imagen y semejanza nuestra y creo Dios a la mujer. Varón y Mujer lo creo” así reza el texto bíblico que es una alabanza a la creación.
El Matrimonio debe de buscar esa unidad que para eso creo la pareja, para que en esa unidad encuentren su realización. Y no solamente eso, sino que varón y mujer somos imagen de ese Dios creador, ambos hacemos notar la dignidad tan alta que tiene el ser humano de ser imagen y semejanza de Dios por lo cual tenemos el deber de tratarnos según esta envestidura. Todo esto que decimos erradica de cuajo cualquier tipo de violencia familiar por que somos imagen de Dios, el respeto por el otro, buscar su realización, acompañar su crecimiento.
En otra palabra nos compromete a amarnos. Amarnos hasta el extremo de dar la vida por el otro.
Ese amor de dos como el amor de Dios no puede solo encerrarse en si mismo, sino ese amor desborda hasta salir de si mismos para darlo a los demás en este caso a los hijos. Los hijos son el producto del desbordamiento del amor de los dos, y el no tener es señal de ese amor no plenamente consumado y que se engríe en si mismo que no sale.
Por lo tanto los hijos no son la razón de ser de un matrimonio es la consecuencia de ese amor consumado. Y un matrimonio no se sostiene en los hijos sino en el amor de ambos por lo cual hay que luchar, hay que trabajar, hay que no hacerla tan fácil, hay que sacrificarse, hay que tolerar etc.
Aprendamos hacer una pareja en la mentalidad de nuestro Señor.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Seguimos con el tema de matrimonios hoy

Encontré un texto que me gustaría comentarlo pero antes lo copiaré:
"En realidad, la pareja nunca está totalmente hecha. Hay que construirla permanentemente, en un compromiso mutuo en el que serán indispensables tres ingredientes:
- Un respeto fundamental a la realidad del otro, con sus diferencias y peculiaridades.
- Una comunicación permanente para ir afrontando las dificultades inevitables que surgen.
-Y, por último, una actitud de ternura para superar los conflictos que la vida en común trae siempre consigo... Y aún falta un cuarto elemento: la capacidad de arriesgarse"
(Cf. Guerrero Rodriguez, Pablo. "El Matrimonio cristiano hoy..." p.2 y 3)
Muchas parejas creen que con el matrimonio está consumado el amor, es la meta del amor supremo que se profesan. Y esto no es verdad porque el matrimonio es un punto de partida para comenzar algo nuevo, para construir algo maravilloso entre los dos. Y bien es cierto lo que nos dice el autor, el amor de la pareja hay que construirlo permanentemente.
Luego el Autor señala ingredientes para lograr este objetivo y pone en primer lugar el respeto, sí, el respeto a las diferencias porque son diferentes no se piensa igual, vienen de familias diferentes , de culturas diferentes, de formas de crianzas diferentes, y hay que comenzar por aceptarse y reconocerse como tal, y con ese reconocimiento construir la nueva pareja.
Luego viene la comunicación. Palabra que hasta ahora no hemos entendido. Para comunicarnos se necesitan dos, las cuales establecen un relación de ida y vuelta de lo contrario sería un monólogo. Y hay que aprender a comunicarnos dejar hablar al otro, para conocer su pensamiento, sus sentimientos. ¿Cuantas parejas hay que descubrieron muy tarde que lo que su pareja le decía lo ofendía?.
Después expresa el autor la ternura. Un elemento que lo hemos venido perdiendo los seres humanos por las prisas que llevamos. Y esto se traduce en la vida de los matrimonio, en la ausencia de detalles que se brindaron cuando eran novios y que ahora como están casados no necesitan de estos detalles. ¿Qué tal mentira?. Pero hay que retomarlo.
Y por último señala el autor la capacidad de arriesgarse. Hace tiempo que platique con una jovencita que tenia miedo de entablar una relación, de casarse mucho menos, porque si así era el matrimonio como veía el de sus padres no valía la pena casarse. Esta jovencita recibió el mensaje de que el amor no existe y mucho menos que es para siempre, por lo tanto esta persona no será capaz de arriesgar no estará preparada para vivir una relación seria y para siempre. Pero el amor implica riesgo, entrega, sacrificio, denuncia y momentos felices que tienen derecho a vivir.

martes, 26 de mayo de 2009

Matrimonios Hoy

Este es el titulo de la mesa redonda que me toca participar en este Congreso de Padres y Madres que estamos organizando desde el Colegio Claretiano de Lima, como un aporte a las familias.
Cuando hablamos de matrimonio pasan por mis pensamientos muchas ideas, fidelidad, perpetuidad, amor, comprensión, sacrificio, tolerancia, comprensión etc. De todas estas cosas creo yo que debe estar ardonada esta opción vocacional.
Hoy vemos con mucha tristeza como muchos matrimonios caen con 10 o 14 años de casados o algunos los mas extraños en meses de casados. ¿Qué está pasando? podríamos ensayar muchos tipos de respuestas, pero a la verdad, cada ser humano es especial y en cada uno de nosotros hay una respuesta distinta.
Creo que nos olvidamos de entender que el matrimonio es una opción vocacional, un estado de vida en la que puedes sentirte lleno y pleno, pero tienes que meditarlo bien con la mente y el corazón. Yo postulo que hay personas que no sirven para el matrimonio, son aquellas que son egoístas, preocupados solo de si mismos, calculadoras e inestables. Con esas características no puedes hacer una opción vocacional.
Muchos se casan por pasión o por costumbre con tu pareja, o porque consideran que la pareja es premio mayor que no debemos dejarlo pasar porque quedamos bien frente a los familiares y amigos.
Tenemos que revisar nuestras opciones y prioridades, el matrimonio requiere su arte para mantener viva esa llama del amor que se profesan al momento del sí.
Como están los matrimonio hoy pienso que los jóvenes no van a querer asumir un compromiso como este, no vale la pena, mejor es seguir como estamos, esto es algo que me preocupa a la hora de soñar que tipo de sociedad queremos tener.
Esp Ronel Angel Chipana Peña

domingo, 10 de mayo de 2009

A proposito del día de la madre

Todos los años celebramos el día de la madre en el colegio y lo hacemos con geniales actuaciones bien preparadas por nuestros chicos y chicas e impulsadas por sus tutores.
Pero me preguntaba ¿Qué ha cambiado en mi esta celebración del día de la madre?.
Creo que es valida esta pregunta pues de lo contrario quedariamos en el mismo sentido comercial como lo tenemos estipulado por la sociedad y la corriente consumista que la alienta.
He visto a los jóvenes estudiantes llevar con mucho sentimiento esta actuación, veo a las madres emocionarse y pasar un lindo rato de lindo recuerdos. En algunas actuaciones ponen hasta un presentación power point de fotos de antes.
Pero no nos perdamos ¿Qué ha cambiado en mi en ti una celebración como esta?.
El cambio que hoy pide nuestra realidad es un cambio al trato con la mujer, no solo por ser madre, sino por ser mujer.
Tenemos que pensar que ellas, son muy capaces y personas que pueden vivir autosuficientemente, son personas capaces de luchar por su ideal y que se han ganado un espacio en la sociedad a fuerza de empuje, garra, dedicación y tenacidad. Son estas personas que colaboran y crean sociedad y cultura.
Aunque aparentemente hoy no existe tanta marginación femenina pero veamos como educamos y criamos a nuestras hijas, ¿Las estamos educando y formando para ser ellas mismas ? ¿Las educamos para que aporten a la sociedad y vayan formándose para ser formadoras de nuevos hombres con otra mentalidad y criterio?.
Creo que si la celebración del día de la madre no nos ayuda a cambiar estos elementos en nuestra vida es estéril todo lo que hacemos.
Una vez leí un libro titulado "las chicas buena van al cielo y las malas a todas partes" cuya autora ahora no recuerdo, me llamo la atención el titulo y pensé las chicas malas también van al cielo y a todas partes, ojala las mujeres de este tiempo aprender a mirarse como mujeres y que valoren lo que ellas son y pueden dar, estas ideas no son para arrancar su maternidad pero si asumida de una manera diferente.
Feliz día de la Madre.

Esp Ronel Angel Chipana Peña.