domingo, 13 de septiembre de 2015

Carta a los niños que van a celebrar su primera comunión año 2015

San Miguel, 13 de setiembre del 2015

Queridos niños y niñas:
Paz  y alegría para ustedes y  su querida familia. Que Jesús reine siempre en vuestros   corazones y hogares.
El viernes pasado tuvieron una celebración muy linda: La celebración de la luz. En estos momentos tan importantes para ustedes, como es la preparación para su primera comunión, les acompañaron sus seres queridos. ¡Qué bueno! Me alegra mucho, porque sé que ustedes  los quieren de verdad  y a veces los mayores por la prisa de los quehaceres cotidianos,  no nos damos tiempo para compartir  esos gratos momentos.
Dentro de muy poco van a vivir dos importantes  sacramentos: la Confesión y la Primera Comunión.
Por  la confesión o reconciliación, Dios siempre está atento a perdonarnos todos nuestros pecados y errores de la vida. Para Dios no hay pecado grande que no pueda perdonar, aún aquellos que nos dan vergüenza. Él  nos pide que nos acerquemos para que nos dé su perdón y quiere hacerlo por medio de un sacerdote, quien   confiesa  y perdona  en nombre de Jesús. No deben tener miedo, ni reparo, porque él hace las veces de Jesús, bien saben que Jesús es bueno con todos y que siempre está dispuesto al perdón. ¿Se acuerdan de la Parábola del Hijo Pródigo? Allí tienen el mejor ejemplo.
El día de vuestra primera comunión será especial: podrán recibir por primera vez el pan y el vino que, por la acción del Espíritu Santo y las palabras del sacerdote en la consagración, se habrán convertido en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. ¡Qué suerte, qué alegría tan enorme, poder recibir a Jesucristo hecho “Pan de Vida” para ser nuestro alimento espiritual! ¿No es verdad? Van a recibir a Él mismo en persona, no es una imagen, no es algo que se parece a Jesús, no es una representación. Es él mismo.
Jesús es nuestro amigo y nunca nos falla. Podemos acercarnos a Él en cualquier momento, él nos espera, no tiene que ir a trabajar, no se enferma, siempre está atento a lo que le digamos, si lo hacemos con fe, es decir convencidos que  nos va a dar aquello que de verdad necesitamos. Él  sabe decir NO cuando no nos conviene, nos ama incondicionalmente. El mejor lugar para encontrarlo es en la capilla. ¿Conocen la capilla del colegio, verdad? Visítenlo, Él los espera siempre.
Y ahora que lo van a recibir por primera vez, ¿cuál debe ser su actitud para con Él y para con los de  vuestra casa, vuestra familia, sus compañeros, su colegio? ¿En qué puede cambiar su vida,  su comportamiento, su palabra?. En el Colegio, sean amigos de todos y aprovechen el tiempo, porque están en una etapa muy bonita de vuestra vida para aprender. Quieran mucho a vuestros padres, hermanos y abuelos. Sean obedientes y colaboren  en todo. Y pídanle  a Jesús que sean  una familia unida y feliz.
Deseo a ustedes  y a vuestras familias un día muy feliz. Espero que puedan seguir participando en la Misa todos los domingos acompañados de vuestros padres, hermanos y abuelos. Que la alegría de recibir a Jesús en la comunión, se repita todas las semanas.
Los  quiero de todo corazón-
Unidos en el Corazón de nuestra Madre del Cielo.